El humedal conocido como Las Tablas
de Daimiel fue declarado Parque Nacional en el año
1973, Reserva de la Biosfera en el 1981 e incluido dentro
del Convenio Ramsar en el año 1982.
Es el último representante de un ecosistema denominado
tablas fluviales, formación que se produce por el
desbordamiento de los ríos Guadiana y Gigüela,
favorecido por la escasez de pendiente en el terreno. Con
su declaración como Parque Nacional se dio un gran
paso en la conservación de uno de los ecosistemas
más valiosos de nuestro planeta, asegurando así,
la supervivencia de la avifauna que utiliza estas zonas
como área de invernada, mancada y nidificación.
La flora en las Tablas de Daimiel esta
adaptada a unas determinadas condiciones, un clima extremo,
suelos turbosos y limosos y aguas estaciónales y
de condición salina.
Todos estos factores hacen que en
este humedal se encuentre diversas formaciones vegetales,
que van desde el bosque mediterráneo, la vegetación
propia del río, pasando por saladares, bosques de
ribera, tarayales y zonas con amplios masegares, carrizales
y praderas de algas que dan especial valor a este espacio
protegido.
Estas formaciones vegetales dado su
nivel de conservación, han sido declaradas hábitat
de protección especial según la ley 9/1999
por su interés natural y paisajístico.