Fundada por Alfonso X el Sabio en 1255,
sobre lo que anteriormente había sido conocido como
Pozo de Don Gil o Pozuelo Seco, ese mismo año el
Rey le otorga la Carta Puebla, que actualmente se encuentra
en el Archivo Municipal, y pasa por tanto a llamarse Villa
Real.
Uno de los motivos que empuja al rey
Alfonso X a la fundación de la Villa Real es frenar
el poder que las Órdenes Militares, y en concreto
la Orden de Calatrava. Fundará una ciudad amurallada,
con unos 130 torreones y 6 puertas que se abrían
a los caminos de las poblaciones más importantes
y de las que en la actualidad sólo se conservan restos
de la más importante, la Puerta de Toledo.
La ciudad vive su auge con las industrias
de paño, los curtidos de piel y el valorado vino,
que unido al empeño de los Reyes Católicos,
por hacer de ella el centro administrativo del sur de España,
establecieron en Ciudad Real el Tribunal de la Inquisición,
que funcionó de 1483 a 1485, fecha en que fue trasladado
a Toledo y la Real Chancillería en 1494, siendo el
más alto organismo judicial de la época, que
tras la muerte de Isabel la Católica, fue traslada
a Granada.
La constante evolución en el
número de servicios, comercios, viviendas, el futuro
aeropuerto "Don Quijote Airport" y el Reino de
Don Quijote, suponen para Ciudad Real un crecimiento y desarrollo
sin precedentes que se ve reflejado en la cifras de la población,
según el INE, a principios de 2004 Ciudad Real contaba
con más de 67.400 habitantes, cifra que a buen seguro
se ha superado, acercándose a los 70.000, teniendo
en cuenta el progreso y la expansión que está
experimentando la ciudad.